Ampliar una instalación con microinversores y añadirle batería
Una casa en Arbúcies ya tenía placas con microinversores y funcionaban bien. El problema era lo que venía después: el cliente iba a instalar aerotermia y un cargador de coche eléctrico, y con eso su consumo iba a crecer. Necesitaba más placas y, además, una batería para aprovechar el sol también por la tarde y por la noche.

El punto de partida
Una instalación de microinversores convierte la corriente continua de cada placa en alterna ahí mismo, en el tejado. Es un sistema fiable y sencillo de ampliar con más placas, pero por sí solo no lleva batería. Y para añadirla hay caminos que implican cambiar de sistema o montar una segunda instalación al lado de la primera.
Lo que necesitaba
- Más potencia fotovoltaica, para alimentar la aerotermia y el coche.
- Almacenamiento, y que no fuera una compra cerrada: que se pudiera empezar con lo necesario y crecer.
- No tirar lo que ya funcionaba: aprovechar los microinversores existentes en lugar de sustituirlos.
La solución: un inversor híbrido Deye y los microinversores en su puerto GEN
Instalamos un inversor híbrido Deye. Este tipo de equipo tiene una entrada pensada originalmente para un grupo electrógeno, el puerto GEN, que se puede configurar para recibir la producción de microinversores. Es lo que hicimos: la instalación de microinversores que ya existía se conectó a esa entrada y pasó a formar parte del sistema nuevo.
El resultado es una instalación mixta, en la que conviven dos mundos:
- Las placas existentes, en alterna, con sus microinversores, entrando por el puerto GEN.
- Las placas nuevas, en continua, conectadas directamente a las entradas del propio híbrido.
El inversor híbrido ve toda la producción y decide qué hacer con ella: alimentar la casa, cargar la batería o, si sobra, verterla a la red. Para más contexto sobre cuándo conviene cada tipo de inversor, lo contamos en inversor de red, híbrido o microinversores.
La batería: modular y ampliable
Para el almacenamiento elegimos baterías en rack modular: se instalan los módulos que hacen falta hoy y se pueden añadir más cuando el consumo crezca, sin rehacer nada. Hay más de una forma de hacer batería, en alterna o en continua, y cada una tiene sus ventajas; si tienes curiosidad, aquí lo explicamos. En este caso, reutilizar los microinversores y sumar un sistema con batería modular era la vía que mejor encajaba, porque evitaba sustituir equipos que ya funcionaban y dejaba la puerta abierta a crecer.

Lo que hay que tener en cuenta
Esta solución no vale para cualquier caso, y conviene decirlo:
- El puerto GEN es uno solo, así que si un día se quisiera conectar también un grupo electrógeno, habría que planteárselo.
- Tiene un límite de potencia, y los microinversores existentes tienen que caber en él.
- No todas las combinaciones de marcas están documentadas de forma oficial, así que lo comprobamos caso por caso antes de proponerlo.
Por eso empezamos siempre con una visita técnica previa: mirar qué hay instalado es lo que decide si se puede aprovechar o no.
El resultado
Hoy la instalación cubre en torno al 90 % de lo que consume la vivienda, con la aerotermia y el cargador del coche incluidos: es lo que se llama autosuficiencia. La batería hace su parte: lo que las placas producen de día y no se gasta en el momento se guarda y se usa cuando hace falta, en lugar de irse a la red. Si te preguntas si te compensa una batería en tu caso, tenemos una guía para decidirlo.

¿Tienes una instalación con microinversores y quieres ampliarla?
Cuéntanos qué tienes y qué quieres conseguir. Miramos la reforma energética completa, incluida la aerotermia, y, si estás pensando en el coche, el punto de recarga. Pide tu visita técnica previa y lo vemos in situ.

