¿Me compensa poner batería?
Depende sobre todo de a qué hora gastas la luz. Es la pregunta que más nos hacen y no tiene una respuesta única, pero sí una forma sencilla de pensarla.
Si consumes sobre todo de día
Teletrabajo, un negocio abierto por la mañana, la piscina o el aire acondicionado a mediodía… En ese caso las placas alimentan directamente lo que estás usando, y la batería aporta poco. Empieza sin batería: es la inversión más ajustada y la que antes se amortiza. Si luego cambian tus hábitos, se puede añadir.
Si gastas mucho por la tarde y por la noche
Es el caso de muchas familias: casa vacía de día y todo encendido a partir de las siete. Sin batería, buena parte de lo que producen las placas se vierte a la red y te lo descuentan en la factura, pero a un precio bastante más bajo que el de la luz que compras. Con batería, esa energía se guarda y la usas por la noche. Ahí la batería sí tiene sentido.
Si quieres luz durante un apagón
La batería es imprescindible, pero no basta. También hace falta un conmutador automático (ATS) que pase tus consumos esenciales a la batería en cuanto se corta la red. Con él, el backup funciona de día y de noche.
Se programa a tu medida
Una batería funciona de día y de noche, y se puede programar como más te interese. Por ejemplo, para priorizar tu autoconsumo o para reservar siempre una parte por si se va la luz.
¿Qué batería?
Hoy las baterías domésticas son casi todas de litio ferrofosfato (LFP): seguras, estables y con muchos ciclos de vida. Lo importante es dimensionarla bien, porque una batería demasiado grande nunca llega a llenarse y una demasiado pequeña se queda corta cada noche.
Con tus facturas delante te decimos qué opción encaja. Nuestra calculadora te da un precio orientativo con batería y sin ella.

