Microinversores: cuándo sí y cuándo no

17.09.2026

Los microinversores son pequeños inversores que van junto a cada panel (o cada dos o cuatro paneles). Resuelven muy bien algunos tejados y en otros no son la mejor opción. Te lo explicamos sin rodeos.

Cuándo SÍ

  • Tejados con sombras: chimeneas, antenas, árboles o un edificio vecino. Cada panel busca su punto óptimo y la sombra no frena a los demás.
  • Varias orientaciones: un tejado a dos o tres aguas con paneles en cada una.
  • Pocos paneles o instalaciones que quieres ampliar poco a poco.
  • Tranquilidad en cubierta: la corriente continua sobre el tejado es de baja tensión (hasta unos 60 V), en lugar de cientos de voltios.
  • Seguimiento panel a panel en la app: si uno falla o se ensucia, lo ves enseguida.

Cuándo NO tanto

  • Si quieres batería: los microinversores no la gestionan. Se puede añadir, pero en alterna y con un equipo aparte, lo que suma coste y complejidad.
  • Si tu casa es trifásica: la mayoría de microinversores son monofásicos, y la normativa pide que la generación sea trifásica si tu consumo lo es. Se puede resolver repartiendo equipos entre fases, pero hay que diseñarlo bien.
  • Con paneles muy potentes: los paneles actuales de 500 o 600 W pueden superar lo que da cada microinversor. En las horas de más sol recortan una parte de la producción (en inglés, clipping).
  • Tejados grandes y despejados: un inversor central suele ser más sencillo y económico.
  • Si se estropea uno: el resto sigue funcionando, pero para cambiarlo hay que subir al tejado.

Un aviso importante

No todos los microinversores del mercado están certificados para conectarse a la red en España. Antes de instalar, comprobamos que el equipo cumple la norma que exige la distribuidora.

En resumen

  • Sombras o varias orientaciones: microinversores.
  • Tejado despejado y batería a la vista: inversor híbrido.
  • Si dudas, lo vemos en la visita técnica con el estudio de sombras de tu tejado.
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