Colores de los cables eléctricos: guía práctica para entender tu instalación

Abrir una caja de conexiones o mirar detrás de un enchufe puede parecer un pequeño caos de hilos de distintos colores. Pero en realidad, esos colores tienen un sentido muy claro y reglamentado, que permite identificar la función de cada cable y trabajar con seguridad.
Vamos a repasar cuáles son los colores de los cables eléctricos en España, qué función cumple cada uno y por qué esta distinción es tan importante.
¿Por qué los cables tienen distintos colores?
La electricidad es invisible, y por eso el color del aislamiento plástico de los cables es la única forma de saber, a simple vista, cuál es la función de cada conductor.
Esto evita errores graves durante la instalación o el mantenimiento, y permite que cualquier profesional pueda intervenir sin poner en riesgo ni su seguridad ni la de la instalación.
El cable de fase (marrón, negro o gris)
- Es el cable que trae la corriente desde la red hacia los puntos de consumo (enchufes, lámparas, electrodomésticos).
- Es el que siempre debe considerarse "vivo" o "peligroso", porque porta la tensión eléctrica.
- Colores reglamentarios según normativa: marrón, negro o gris.
- En la práctica, en una vivienda puede encontrarse cualquiera de los tres.
El cable neutro (azul)
- Es el cable que cierra el circuito eléctrico, llevando la corriente de regreso hacia el origen.
- Su potencial está cercano a cero, aunque nunca debe confundirse con un cable "inofensivo".
- Color reglamentario: azul claro.
- Este color es exclusivo del neutro: no debe utilizarse para ninguna otra función.
El cable de tierra (verde y amarillo)
- Es el cable de protección: no transporta corriente en condiciones normales.
- Solo actúa cuando se produce una fuga eléctrica (por ejemplo, si la carcasa de un electrodoméstico se energiza).
- En ese caso, conduce la corriente hacia la toma de tierra y evita que pase por el cuerpo humano.
- Color reglamentario: bicolor verde/amarillo.
- También exclusivo: nunca se puede usar ese color para otro propósito.
El "cuarto cable": fases controladas y conmutadas
En muchas instalaciones domésticas aparece un cable adicional, que se utiliza para:
- Fase controlada por un interruptor → el cable que va desde un interruptor hasta la lámpara.
- Cables de conmutación → los que unen dos interruptores que controlan el mismo punto de luz desde distintos lugares (por ejemplo, en pasillos o escaleras).
En estos casos no existe un color único establecido en la normativa. Lo habitual es emplear otro de los colores permitidos para fase (marrón, negro o gris) para diferenciarlo del resto. De esta forma, se mantiene la coherencia con el uso de los colores reglamentarios y se evita confusión con el azul (neutro) o el verde/amarillo (tierra).
¿Y si todos los cables son del mismo color?
En instalaciones antiguas o mal ejecutadas puede ocurrir que todos los cables sean del mismo color, lo que genera confusión y aumenta el riesgo de error.
En esos casos, identificar la función de cada conductor requiere herramientas:
- La más básica es el buscapolos, un pequeño destornillador con luz que permite detectar cuál es el cable de fase, ya que se enciende cuando entra en contacto con él.
- Una vez identificada la fase, se puede deducir el neutro y la tierra según su disposición en la instalación.
Trabajar en instalaciones sin diferenciación de colores es incómodo y peligroso, y lo recomendable es siempre renovar el cableado para adecuarlo a la normativa actual, o por lo menos marcar cable por cable con cinta aislante del color correcto, si se trata de una reparación. Conformarse con que una instalación "funciona", puede ser muy mala idea, sobre todo a la vez de realizar modificaciones o ampliaciones.

Seguridad y normativa
En España, el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión (REBT) establece de manera clara:
- Azul = neutro.
- Verde/amarillo = tierra.
- Marrón, negro o gris = fase.
Otros colores pueden usarse únicamente como conductores auxiliares o de control, siempre que se respete la prohibición de utilizar azul o verde/amarillo para otros fines.
Gracias a esta codificación, los electricistas pueden trabajar con orden y los usuarios pueden reconocer la función básica de los cables, algo esencial cuando se trata de una reparación o mejora en casa.